Si alguna vez has sentido dolor en la mandíbula, rigidez o has escuchado cómo te cruje al masticar o al abrir la boca, posiblemente padezcas una disfunción mandibular, también conocida como disfunción de la articulación temporomandibular (ATM). Este tipo de afección es más común de lo que parece, y suele pasar desapercibida durante meses si no prestamos atención a las señales.
Antes de nada, es necesario aclarar qué significa el término ATM. Muchas veces la gente lo usa incorrectamente para referirse al problema en sí, cuando en realidad ATM es la abreviatura de articulación temporomandibular. Es decir, todas las personas tienen dos ATM: lo que cambia es si hay una alteración en su funcionamiento.
¿Qué es la disfunción mandibular?
La disfunción mandibular se caracteriza por el dolor, los chasquidos y la dificultad para mover correctamente la articulación temporomandibular y los músculos que la rodean. Esta articulación conecta la mandíbula con el cráneo, permitiendo funciones esenciales como hablar, masticar o bostezar.
Las causas de la disfunción mandibular pueden ser variadas: desde el estrés o la ansiedad (que generan tensión muscular), hasta problemas estructurales como una mordida desalineada, hábitos posturales inadecuados o incluso antecedentes traumáticos (golpes o accidentes).
Consejos para aliviar los síntomas
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la disfunción mandibular mejora con hábitos adecuados y ciertos cuidados en casa. Aquí te dejamos una serie de recomendaciones útiles:
- Opta por una dieta blanda: consumir alimentos suaves reducirá el esfuerzo al masticar y dará descanso a la articulación.
- Evita abrir la boca en exceso: corta la comida en trozos pequeños y sujeta la mandíbula al bostezar.
- No comas chicle: sobrecarga la musculatura de forma innecesaria.
- Relájate: la respiración profunda y la meditación pueden ayudarte a reducir la tensión mandibular.
- Evita apretar los dientes: si lo haces sin darte cuenta, consulta a tu dentista sobre el uso de una férula de descarga.
- Evita morder objetos: como lápices, uñas o bolígrafos. También evita apoyar la barbilla en la mano o sujetar el teléfono con el hombro.
- Ejercita el cuello y la espalda: mantener una buena higiene postural y fortalecer la musculatura ayuda a prevenir recaídas.
- Duerme boca arriba: esta postura favorece una posición más neutra de la mandíbula.
- Evita estimulantes: como la cafeína, la teína o la nicotina.
- Aplica calor local: una toalla húmeda y caliente sobre la zona durante 10-15 minutos varias veces al día puede aliviar el dolor.
- Masajea la zona: las sienes, la mandíbula, el cuello y la nuca suelen acumular tensión.
- Cuida tu actitud: mantener una mentalidad positiva también ayuda al proceso de recuperación.
¿Cuándo consultar al especialista?
Aunque muchos casos de disfunción mandibular se resuelven con estas medidas, hay situaciones en las que es necesario acudir al profesional. Si el dolor persiste, los chasquidos se vuelven constantes o tienes limitación al abrir la boca, lo mejor es realizar una exploración clínica.
En Centro de Calidad Dental contamos con especialistas en articulación temporomandibular y en fisioterapia orofacial. Realizamos un diagnóstico completo y establecemos el plan de tratamiento más adecuado para ti, que puede incluir férulas de descarga, rehabilitación funcional o terapia combinada.
Tratamientos más habituales
El tratamiento de la disfunción mandibular dependerá del grado de afectación. Algunas de las soluciones más habituales incluyen:
- Férulas de descarga: reducen la presión articular y alivian los síntomas relacionados con el bruxismo.
- Terapia física: incluye masajes, estiramientos y ejercicios guiados por un fisioterapeuta especializado.
- Corrección postural: para evitar recaídas derivadas de malas posiciones mantenidas.
- Reeducación funcional: en caso de problemas en la oclusión o hábitos orales perjudiciales.
En casos más complejos, puede ser necesario realizar tratamientos combinados con ortodoncia, rehabilitación dental o intervención quirúrgica (aunque esta última es poco frecuente).
Solicita tu cita
No dejes pasar el tiempo si crees que puedes estar sufriendo una disfunción mandibular. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores serán los resultados. Puedes pedir tu cita aquí o llamarnos al 922 28 32 53. En Centro de Calidad Dental estaremos encantados de ayudarte.
