Bruxismo: síntomas, causas y tratamiento para evitar el desgaste dental

Bruxismo

El bruxismo es un trastorno funcional que consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria y regular. Esta acción puede ocurrir tanto de día como de noche, aunque es más frecuente mientras dormimos. Se origina cuando se aprietan los dientes superiores con los inferiores y se realiza un movimiento hacia adelante y hacia atrás, o de un lado a otro. Muchas veces se desconoce que se está produciendo, ya que sucede de forma inconsciente.

A largo plazo, esta práctica puede causar daños visibles e irreversibles en el esmalte dental y afectar a la articulación mandibular.

Es un problema que se agrava durante la noche, ya que la persona no es consciente de que está apretando los dientes. Durante el día también puede producirse, aunque suele detectarse gracias a terceras personas que advierten de la tensión facial o del ruido producido al rechinar los dientes. El bruxismo es más común de lo que parece y afecta tanto a niños como a adultos, aunque es especialmente frecuente en personas entre los 25 y 45 años.

Síntomas del bruxismo

No existe una única causa que explique el bruxismo, pero se cree que el estrés, la ansiedad y los trastornos del sueño están estrechamente relacionados. Además, también se asocia con factores como la mala alineación dental, problemas de oclusión, hábitos posturales inadecuados, deficiencias nutricionales y alteraciones del sistema nervioso central.

Síntomas comunes del bruxismo:

  • Dolor en la mandíbula y en la articulación temporomandibular (ATM).
  • Dolor de oído, que puede confundirse con una infección.
  • Dolor de cabeza frecuente.
  • Sensibilidad dental al frío, calor o alimentos dulces.
  • Ansiedad e insomnio.
  • Desgaste dental visible y fracturas en piezas dentales.

 

El bruxismo es una patología para la que actualmente no existe una cura definitiva, pero sí es posible controlarla y prevenir sus consecuencias. Uno de los tratamientos más utilizados son las férulas de descarga o protectores dentales personalizados, que se utilizan principalmente por la noche.

Mientras se hace uso de estas férulas, el dolor suele disminuir o desaparecer. Sin embargo, si se deja de utilizar, los síntomas suelen reaparecer.

Estas férulas actúan como una barrera entre los dientes superiores e inferiores, evitando el contacto directo y reduciendo la presión sobre la articulación mandibular. Además de proteger las piezas dentales, permiten relajar la musculatura facial durante el sueño.

También es recomendable adoptar ciertas medidas complementarias como:

  • Realizar ejercicios de relajación muscular.
  • Aplicar calor local en la zona mandibular.
  • Evitar alimentos duros, chicles o abrir objetos con los dientes.
  • Corregir posturas corporales, especialmente al dormir.
  • Mejorar los hábitos de descanso y reducir el estrés.

En los casos donde el bruxismo tiene su origen en una mala mordida o una mala alineación dental, puede ser necesario realizar un tratamiento ortodóncico para corregir la posición de los dientes y mejorar la oclusión. Esto no solo contribuye a disminuir los síntomas, sino que previene que el problema se agrave con el tiempo.

¿Cuándo acudir al especialista?

Si notas dolor en la mandíbula al despertar, te duele la cabeza por las mañanas o te han dicho que aprietas los dientes mientras duermes, es muy probable que padezcas bruxismo. El diagnóstico temprano es clave para evitar daños mayores.

En Centro de Calidad Dental realizamos una valoración completa de tu caso, exploramos la articulación temporomandibular y la musculatura orofacial, y diseñamos un tratamiento adaptado a tus necesidades.

Si crees que puedes padecer esta patología, te recomendamos acudir a Centro de Calidad Dental, donde te realizaremos un diagnóstico preciso y te propondremos el tratamiento más eficaz para aliviar los síntomas del bruxismo.

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